Nos suspende en el escalofrío que entumece la sombra de
tu sonrisa, y dejamos que nos ensordezca la música fría de ascensor.
Pero bajo el viento que de tierra adentro, me refugio en
tus comisuras.
En la frontera de la palabra.
Si el bajo siempre fue tocado, si el que habla es el músico
¿Qué pasaría si el objeto, si el objeto se pusiera a hablar? ¿Si el bajo
contara sus historias?¿Sus anécdotas?
Diálogos entre cortinas.
La piel eterna sobre perennes hojas otoñales...
Luchador incansable de los confesos confusos
Militante de los tiempos